jueves, 30 de abril de 2015

Viajando por España

La Comunidad Valenciana 

Historia

La ocupación musulmana


Los reinos de taifas en el 1031
Tras la muerte de Almanzor en el 1030, el Califato de Córdoba se descompuso, dividiéndose Al-Ándalus en una treintena de estados independientes, los primeros reinos de taifas. En la Comunidad Valenciana surgieron la Taifa de Denia, la Taifa de Valencia y la Taifa de Alpuente.
En el 1065Fernando I de Castilla atacó la ciudad de Valencia, retirándose sin haberla conseguido conquistar. La Taifa de Valencia fue incorporada seguidamente por la de Toledo, hasta que con ayuda castellana recuperó la independencia en 1076. En 1085, tras la conquista de Toledo por los cristianos y la muerte del rey de la Taifa de Valencia, fue elevado al trono de esta taifa Al-Qádir, el antiguo rey de la Taifa de Toledo, con la ayuda militar de Alfonso VI de Castilla.
En esta situación confusa, Rodrigo Díaz de Vivar (apodado el Cid Campeador), un luchador mercenario castellano desterrado por el rey Alfonso VI de Castilla, hizo tributarias a las taifas de Albarracín y Alpuente, y se dedicó a proteger a Al-Qádir (aliado de los cristianos) de los ataques de la Taifa de Zaragoza y de las revueltas populares. Sin embargo, tras una revuelta pro-almorávide en Valencia, Al-Qádir fue asesinado, lo que llevó al Cid a conquistar la ciudad en junio de 1094. Tras su muerte en 1099, los almorávides tomaron el control de toda la Comunidad en el 1102, a pesar de la resistencia ofrecida por los lugareños cristianos establecidos con la ayuda de la Corona de Aragón y del ejército del Cid. A mediados del siglo XII, fueron desplazados por los almohades.
Desde el punto de vista económico, las tierras de la región valenciana fueron hasta el siglo XI rurales, sin centros urbanos importantes. Fue a partir del califato y, sobre todo, de los primeros reinos de taifas, cuando aparecieron los sistemas de regadío de la región, como la Huerta de Valencia, la Vega Baja del Segura o las huertas de Elche y Alicante. La demanda de productos de lujo por la clase dominante en los reinos de taifas impulsó la actividad artesanl y el comercio. En Játiva fue donde se estableció la primera fábrica de papel de todo Occidente.

Clima
Cultura 
Patronazgo:
Para los católicos, el santo patrón (o santo patrono o simplemente patrono) es un santo que tiene una afinidad especial con una comunidad o un grupo específico de personas. De este modo, la Comunidad Valenciana es una de las siete comunidades autónomascon patrona, ostentando este cargo la advocación mariana de la Virgen de los Desamparados, la cual a su vez es la patrona de la ciudad de Valencia, así como también de otros muchos municipios valencianos. La patrona de la Comunidad Valenciana aparece representada con una azucena en una mano y con el niño Jesús portando la cruz, en sus brazos. La imagen se caracteriza por tener una ligera inclinación hacia adelante; por dicho motivo se le conoce cariñosamente entre los valencianos como La Geperudeta (La Jorobadita en castellano).
El patrón masculino de la Comunidad Valenciana es San Vicente Ferrer, un dominico valenciano, taumaturgopredicadorlógico y filósofo, canonizado por Calixto III en el siglo XV. San Vicente Ferrer predicó por Europa en valenciano, y le entendían tanto los castellanos, como los franceses, los vascos, y los italianos del Piamonte y Lombardía. Murió en la ciudad francesa de Vannes en el año 1419, y antes de morir dejó un mensaje para los valencianos, el cual se puede considerar como su testamento.
Fiestas de interés:
La Comunidad Valenciana cuenta con una gran cantidad de fiestas en todos sus municipios, aunque se pueden destacar las siguientes:
  • Durante todo el año casi seguidas unas de otras, se celebran fiestas de Moros y Cristianos en Alcoy, en el Valle de Albaida, en el AltoMedio y Bajo Vinalopó (VillenaSaxEldaPetrel), en la Marina Baja, en el Condado de Cocentaina, en la Vega Baja (Orihuela), en la Huerta Sur, en Liria, etc.
  • También son populares las fiestas de bous al carrer, en las que el toro es el protagonista, sobre todo en las comarcas del interior, siendo las más conocidas el torico de la cuerda en Chiva, "El Bou a la Vila" en Onteniente, las fiestas de Segorbe,98 o los bous a la mar en Denia. Estas fiestas se centran en la suelta de toros y vaquillas por un recinto acotado con barreras, que comprende las calles más céntricas del pueblo o ciudad. Las reses son toreadas por los mozos, que efectúan recortes, quiebros, etc. Es también característico el toro embolado, que consiste en colocar unas bolas de estopa encendida mediante el empleo de unos hierros llamados aparatos, que se colocan en las astas del animal. Estas fiestas taurinas atraen gran cantidad de gente de las poblaciones cercanas y su ambiente es de gran bullicio.
  • A finales de febrero o principio de marzo (sobre el tercer Domingo de Cuaresma), se celebran las Fiestas de la Magdalena, de Castellón de la Plana.
  • También durante la primera semana de febrero se celebra en Orihuela el Mercado medieval, el cual es el más grande de Europa. Ocupa el espacio del casco antiguo de la ciudad, declarado conjunto histórico-artístico y monumental.
  • Del 15 al 19 de marzo se celebran las Fallas en honor a San José, que son las fiestas grandes de la ciudad de Valencia, aunque también se celebran en otras localidades de la Comunidad, siendo las fiestas más celebradas, junto a los moros y cristianos, en la comunidad autónoma.
  • En primavera se celebra la Semana Santa en el conjunto de la comunidad, aunque destacan las celebraciones que se desarrollan en OrihuelaAlicanteElchelos poblados marítimos de ValenciaGandíaAlciraJátivaSaguntoBenetúserCrevillente etc., que se han declarado Fiestas de Interés Turístico InternacionalNacionalAutonómico o Provincial, según el caso.
  • En abril se celebran en diversos pueblos y ciudades las fiestas en honor a San Vicente Ferrer, patrón de la Comunidad.
  • En junio se celebran las Hogueras de San Juan, destacando las que se plantan en Alicante del 20 al 24 de junio.
  • El 14 de agosto se celebra el Misterio de Elche, durante el día de la Asunción de la Virgen.
  • El último miércoles de agosto se celebra otra de las fiestas más internacionales de la Comunidad, la popular Tomatina de Buñol.
  • Y también a finales de agosto durante las fiestas patronales de Paterna se realiza la Cordá.
  • La Fiesta de la Vendimia de Requena y Utiel a finales de agosto o principios de septiembre.
  • A principios de septiembre destacan las Fiestas de Nuestra Señora de la Salud de Algemesí, con la los tradicionales bailes, como Muixeranga, los torneadores, o el Bolero. Y a finales de septiembre, también en Algemesí se celebra la la Semana Taurina, con la particular plaza de toros de madera.
  • Las dos últimas semanas de septiembre se celebran en la localidad valenciana de Liria las fiestas en honor a su patrón San Miguel Arcángel, con ferias, mercado medieval, cenas populares, y diversos actos religiosos, los cuales terminan con la procesión el día del santo, 29 de septiembre.
  • En octubre son la Feria y Fiestas de Gandía, tradicionalmente anuncia su comienzo el tío de la porra. Se puede disfrutar allí de un mercado renacentista, representaciones de la familia Borgia, disfrutar de la gastronomía en la plaza "del mosset", actuaciones artísticas a pie de calle en todo el centro histórico y de las atracciones en el recinto ferial.
  • Cada 9 de octubre, día de la Comunidad Valenciana y de San Dionisio, se celebra, en la Ciudad de Valencia y alrededores, la mocadorà y los Moros y Cristianos de Crevillent con motivo de las fiestas patronales en honor a San Francisco de Asís.
  • En noviembre destaca la Feria de Todos los Santos de Cocentaina, la cual es de una de las ferias más importantes de la Comunidad Valenciana cuyo origen se remonta al año 1346.
  • Y todos los 28 diciembre, se celebra la fiesta dels enfarinats, en la localidad de alicantina de Ibi, en la que se realiza una batalla de harina, huevos y cohetes borrachos.
Una característica, presente en la práctica mayoría de las celebraciones en todos los rincones de la Comunidad es el uso extensivo de la pólvora, utilizada tanto en las fiestas oficiales (mascletá, trabucos de los moros y cristianos, cordá y tracas) como en los eventos de todo tipo: bautizos, bodas, comuniones, carreras motociclistas, etc.
Geografía


Islas Canarias

Historia

Canarias en la edad moderna
El proceso de mestizaje humano y cultural que caracterizó a las islas tras la conquista dio como resultado a la sociedad canaria moderna. A Canarias llegaron inmigrantes de Europa, y de Canarias salieron también emigrantes para América, incluso con carácter forzoso en ciertas épocas. A los descendientes de los indígenas se sumaron una gran cantidad de portugueses, nuevos colonos procedentes de Castilla a los que se había repartido tierras, normandosberberiscos norteafricanos, esclavos negros que fueron traídos para el trabajo en las plantaciones azucareras, judíos, comerciantes genovesesflamencosingleses, etc. Una amalgama cultural y humana que se fusionó de acuerdo a las nuevas leyes e instituciones de origen castellano (FuerosConcejos o CabildosReal Audiencia, Gobernadores), y a las prácticas religiosas del catolicismo. En este sentido, el Obispado de Canarias se ubicó en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, como único centro de la jerarquía eclesiástica canaria hasta la creación de la Diócesis de Tenerife en 1819. Por otro lado el primer santuario cristiano de Canarias fue la Cueva de Achbinicoen Candelaria (Tenerife).60

Escudo de Canarias durante el siglo XVII.
El modelo económico de las islas se basó, además de en el autoconsumo agrícola y ganadero, en productos de exportación como la orchilla, el vino y el azúcar de caña. El azúcar será el primer cultivo de exportación de la historia de Canarias, y la carta de presentación de las islas ante la nueva economía-mundo que se estaba gestando. Desde Canarias, el azúcar y el ron se trasplantarán hacia América. Será precisamente la competencia de los azúcares de Indias una de las causas que explicarían la posterior decadencia de este cultivo en las islas.
En el viaje que hizo Cristóbal Colón cuando descubrió América pasó el archipiélago: en Gran Canaria abordó el buque La Pinta para componer el timón y cambiar de velamen.61 Desde Gran Canaria se trasladó a la isla de La Gomera y desde esta isla, en el puerto de San Sebastián de La Gomera, continuó su expedición en 1492 a las Américas, en su primer viaje. Entonces Canarias se convirtió en escala de las rutas hacia el Nuevo Mundo. De hecho, las islas fueron una excepción al monopolio que ejercía la Corona española desde Casa de Contratación de Sevilla con respecto al comercio americano. Desde Canarias partían hacia América productos de contrabando europeos, así como producciones isleñas, principalmente vino. Esto convierte a las islas y a sus puertos en nudos comerciales entre las dos orillas del Atlántico. Como contrapartida, Canarias se convertiría también en zona de rapiña para piratas y corsarios. A la crisis del azúcar le sigue la etapa de desarrollo de la vid, asociado a la producción de vino. Los caldos de malvasía canarios fueron especialmente aceptados en Inglaterra, y en el comercio con este país se basó principalmente la economía canaria hasta el siglo XVIII. En cambio, las relaciones comerciales con el resto de España fueron escasas durante este periodo, debido a la falta de complementariedad entre las economías isleña y peninsular.
Clima
El clima es subtropical oceánico, con temperaturas mitigadas todo el año por el mar y en verano por los vientos alisios. Nos encontramos con variaciones muy importantes en cuanto al régimen de precipitaciones. En algunas zonas de la Isla de La Palma, por ejemplo, las precipitaciones anuales llegan a superar los 1.200 litros. En las islas orientales las precipitaciones son más escasas que en las occidentales; así Fuerteventura y Lanzarote se caracterizan por un clima árido semidesértico. La escasez de lluvia ha llevado a la instalación de desaladoras para abastecer zonas urbanas, como en Las Palmas de Gran Canaria o Santa Cruz de Tenerife. De hecho, la primera planta desaladora de España se instaló en la isla de Lanzarote en 1964, y en la actualidad esta isla y Fuerteventura se abastecen en su totalidad de agua de mar desalada.63 La porosidad del terreno dada su naturaleza volcánica, dificulta el aprovechamiento del agua de la lluvia en presas y embalses, si bien éstas tienen una cierta importancia en Gran Canaria y La Gomera. En las islas occidentales se lleva a cabo un aprovechamiento de los acuíferos subterráneos a través de las galerías, a excepción de la Isla de El Hierro, donde son más importantes los pozos y aljibes. Una característica de algunos lugares de las islas es la presencia de montañas cerca de la costa que provocan que las masas de aire se condensen, dando lugar al fenómeno conocido como mar de nubes, y por tanto, el beneficio de la vegetación de la zona debido a la humedad. Sin embargo, debido a los microclimas existentes en una misma isla, podemos encontrar zonas donde aparecen bosques húmedos y otras zonas donde la aridez es la característica principal.
Los vientos suelen soplar con mayor frecuencia del noreste, vientos que si bien no suelen dejar precipitaciones, si reportan humedad a las zonas orientadas hacia ese lugar, formándose el ya citado mar de nubes en zonas medias y altas. Los vientos del levante, siroco, suelen ir acompañado de calima, es decir, polvo en suspensión procedente del desierto del Sáhara, alcanzando a veces una gran densidad.
Las islas carecen de ríos aunque los barrancos son numerosos y las aguas discurren rápidamente desde las zonas altas hasta las costas. A pesar de ello existen algunas corrientes continuas de agua en La Palma, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria.

Cultura
Elemento aborigen
A pesar de la inmigración, el mestizaje y la consiguiente aculturación que sucedió a la conquista, que dio lugar a que se perdieran las lenguas de los aborígenes y la mayor parte de su cultura, un cierto sustrato aborígen está presente en determinadas prácticas pastoriles; en juegos y deportes tradicionales (lucha canaria, lucha del garrote, salto del pastor); en algunos géneros del folclore musical (tajarastesirinoque); en la artesanía, fundamentalmente en la cerámica tradicional canaria, heredera de la indígena; en el habla canaria, sobre todo en el léxico referido al pastoreo, a elementos de la naturaleza (florafauna), antroponimia y la toponimia; en la gastronomía, principalmente a través del gofio y sus derivados culinarios; en la religiosidad popular, como elemento que se mezcla con los ritos cristianos en determinadas manifestaciones (Virgen de Candelaria, Fiesta de la Rama de Agaete, brujería, etc.). Se conservan además en la memoria colectiva, o recogidas por cronistas de la época de la conquista o posteriores, historias y leyendas que se refieren al mundo prehispánico (Árbol santo de Garoé, leyenda de Gara y Jonay, de la princesa Ico, etc.).
Cabe destacar, entre las aportaciones indígenas a la cultura canaria, el silbo gomero, único lenguaje silbado que se conserva en las islas desde época prehispánica, aunque adaptado en la actualidad al idioma español. Además de los aportes directos a la cultura de los canarios, "lo guanche" ha tenido un valor simbólico fundamental en la construcción de la identidad canaria, como elemento primigenio y aglutinador.

Geografía

Madrid

Historia 

La segunda República y la Guerra Civil
Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 dieron un gran triunfo a la conjunción republicano-socialista en Madrid, obteniendo el 69,2% de los votos68 (90 630 votos para la conjunción y 31 616 para los monárquicos,69 que se tradujeron en 15 concejales socialistas y 15 republicanos frente a 20 concejales monárquicos). Pedro Rico, del Partido Republicano Democrático Federal, fue elegido alcalde por la corporación municipal. El triunfo republicano en Madrid y la mayoría de las capitales de provincia supuso la descomposición de la monarquía y el advenimiento de la Segunda República Española, apenas dos días después. El comité republicano asumió el poder el día 14 por la tarde, proclamando la República en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, sede del Ministerio de la Gobernación, ante una multitud enfervorizada.70 La Constitución de la República promulgada en 1931 fue la primera que legisló sobre la capitalidad del Estado, estableciéndola explícitamente en Madrid.71 Una de las primeras acciones del nuevo gobierno fue ceder al pueblo de Madrid la Casa de Campo, hasta entonces propiedad real; abriéndose al público por primera vez el 1 de mayo de 1931 en una fiesta campestre multitudinaria.72
El estallido de la Guerra Civil española tuvo lugar en Melilla a media tarde del viernes 17 de julio y fue conocido en Madrid en las horas siguientes. Todavía el sábado 18 y el domingo 19 guardó la ciudad una cierta normalidad. Tras el aplastamiento de la rebelión en Madrid, mal planificada, en el cuartel de la Montaña y los cuarteles de Carabanchel, en los que los elementos leales del Ejército y de las Fuerzas de Seguridad fueron auxiliados por las milicias populares (organizadas desde finales de 1934 por el Partido Comunista de España bajo el nombre de Milicias Armadas Obreras y Campesinas), a las que el Gobierno autorizó la entrega de armas. A partir de ese momento comenzó una represión indiscriminada no sólo hacia los que habían participado en la rebelión, sino contra aquellos que por no compartir las ideas políticas del Frente Popular, estaban considerados como «desafectos al Régimen». Surgieron numerosos centros de interrogación, detención y tortura (las «checas»), de donde muchos detenidos sólo salían para ser «paseados», apareciendo sus cadáveres en los alrededores de la ciudad. Se produjeron numerosas «sacas de presos» en las que las llamadas Milicias de Vigilancia entraban en las cárceles (San Antón, Ventas, etc.) con sus listas de personas a eliminar, «sacaban» a los presos que figuraban en las listas y los fusilaban en las afueras de la ciudad. Especial magnitud revistieron las matanzas de Paracuellos del Jarama, y Torrejón de Ardoz en noviembre/diciembre de 1936, en las que los cálculos más fundamentados arrojan entre 2000 y 3000 víctimas. También innumerables domicilios particulares fueron incautados, y la misma suerte corrieron las sedes de los partidos políticos de derechas. Se asaltaron e incendiaron iglesias, con irreparables pérdidas artísticas y culturales y por decreto gubernamental oficial de agosto de 1936, fueron definitivamente cerradas todas las iglesias de la España republicana y por tanto las de Madrid.
La resistencia de las milicias, militarizadas en forma de Ejército Popular de la República en 1937, dirigidas por la Junta de Defensa de Madrid, consigue frenar la ofensiva durante la batalla de Madrid en los barrios del oeste de la ciudad, especialmente en el entorno del barrio de Argüelles y la Ciudad Universitaria, donde se estabilizó el frente, y que resultó arrasada en el conflicto, perdiéndose además de los propios edificios de la Universidad elementos tan valiosos como el Real Sitio de la Moncloa, que incluía el palacio homónimo (el actual es una reconstrucción de la posguerra) y la Casa de Velázquez.73
La ciudad no volvería a sufrir otro asalto por tierra durante la guerra, pero fue castigada por el fuego artillero y los bombardeos aéreos, primeros en la historia sobre una capital, a imagen de los que otras europeas sufrirán durante la Segunda Guerra Mundial. Las operaciones de la aviación del bando sublevado, apoyada por aparatos de la Alemania Nazi y de la Italia fascista74causan en 4 meses, del 7 de noviembre de 1936 al 9 de marzo de 1937, 1490 muertos, 430 desaparecidos y 3502 heridos.75aparte de causar numerosos destrozos en edificios emblemáticos, como los que afectaron, del 14 al 17 de noviembre de 1936, al Museo del Prado, el Museo de Arte Moderno, el Instituto Cajal, el Museo Arqueológico Nacional y el Palacio de Liria.76 La aviación también fue utilizada para atemorizar al enemigo.77
La resistencia de Madrid fue exaltada por la propaganda en favor de la causa republicana con el lema «¡No pasarán!» y mofada al terminar la Guerra, con la canción de Celia Gámez «¡Ya hemos pasao!», pero la situación obliga a las instituciones y el Gobierno así como una parte de la población civil a ser evacuados hacia las regiones del interior y del Levante. El final de la guerra fue especialmente caótico en Madrid, con el enfrentamiento violento entre unidades armadas del Partido Comunista y las leales a la Junta de Defensa de Madrid, dirigida por el general Miaja, el coronel Segismundo Casado y el miembro del Partido Socialista, Julián Besteiro. Los choques armados en las calles de la ciudad causaron numerosas víctimas y dieron lugar a sangrientas represalias y fusilamientos por ambos bandos. En los dos últimos días de marzo y primero de abril de 1939 entraron en la ciudad las tropas nacionalistas, acogidas con masivas manifestaciones de júbilo por la población.
Acabada la guerra el 1 de abril de 1939, Madrid comienza a padecer la represión franquista; en julio de ese año, el conde Galeazzo Ciano, ministro de Asuntos Exteriores de la Italia fascista, escribe en su diario que son entre 200 y 250 ejecuciones diarias.

Clima

Cultura

Parques y jardines
Madrid es una de las ciudades europeas con mayor proporción de zonas verdes por habitante, concretamente 70 m² frente a los 20 m² de media en Europa. Además, con cerca de 300 000 árboles, es la segunda ciudad del mundo en número de estos en las calles y paseos, sólo superada por Tokio.149 150 Dos de los tres parques regionales existentes en la Comunidad de Madrid protegen porciones del municipio de Madrid. Más de la cuarta parte de su término se encuentra protegido a través del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, donde se incluyen el Monte de El Pardo y el Soto de Viñuelas, espacios naturales situados al noroeste y norte del casco urbano, respectivamente. Al sur del mismo, quedan protegidas 783 ha dentro del Parque Regional del Sureste.
  • El Parque del Retiro: situados en pleno centro de la ciudad, y con 118 hectáreas, los Jardines del Retiro son uno de los lugares más significativos de Madrid. Cuentan en su interior con numerosos monumentos y lugares de interés, como son el Palacio de Cristal, la Puerta de España, desde la calle Alfonso XII, La rosaleda, el estanque y gran cantidad de fuentes. También cuenta con la primera estatua al diablo del mundo: la del Ángel Caído.
  • La Casa de Campo: ubicada en el distrito de Moncloa-Aravaca y con una extensión de 1 722,60 ha, la Casa de Campo es el verdadero pulmón de Madrid. Tal es su tamaño que en su interior se encuentran situados el Parque de Atracciones de Madrid, el Parque zoológico de Madrid, o el Teleférico que conecta con el Parque del Oeste. Históricamente perteneciente a la Casa Real, la proclamación de la Segunda República significó su entrega al pueblo de Madrid en 1931, abriéndose por primera vez este parque forestal al disfrute de los madrileños.
  • El Parque Madrid Río, nuevo parque fluvial en torno al río Manzanares entre el Puente de los Franceses y el Nudo Sur, y que con 121 ha y 6 km de longitud, conecta algunas de las principales zonas verdes de la ciudad y los distritos centrales y del suroeste. Algunas de sus zonas más destacadas son el Salón de Pinos, los Jardines de la Virgen del Puerto, los Jardines del Puente de Toledo y el parque de la Arganzuela.
  • El Parque del Oeste: está situado entre la carretera de La Coruña, la Ciudad Universitaria y la zona de Moncloa. Tiene una superficie de 98,60 ha y contiene especies como cedros del Líbano, chopos, tilos y hayas. Además, cada año, se celebra en el parque el Concurso Internacional de Rosas Nuevas de la Villa de Madrid.
  • El Parque del Capricho: se encuentra en la Alameda de Osuna, al noreste de la ciudad, y cuenta con una superficie de 14 ha. Está considerado uno de los parques más bellos de la ciudad. De sus rincones destacan la plaza del Capricho, el Palacio, el estanque, la plaza de los Emperadores, o la fuente de los Delfines y de las Ranas.
  • El Real Jardín Botánico: está situado junto a la pinacoteca del Museo del Prado. Tiene cuatro terrazas escalonadas, la terraza de los Cuadros, la de las Escuelas Botánicas, la del Plano de la Flor y la de los Laureles, que contienen plantas de América y del Pacífico, además de plantas europeas.
  • Parque Juan Carlos I: con 220 ha, el Parque Juan Carlos I es uno de los mayores de la ciudad. Alberga el recinto ferial IFEMA, donde se celebran algunas de las exposiciones anuales más importantes de Europa tales como el SIMO. Además, destaca el llamado Jardín de las Tres Culturas, que contiene tres zonas ajardinadas que representan a las culturas cristiana, judía y musulmana.
  • La Dehesa de la Villa: situada al noroeste de la ciudad de Madrid, su principal característica es que mantiene su condición de bosque, estando en su mayor parte sin ajardinar. El árbol más común de la dehesa es el pino, de los que hay seis especies, principalmente piñoneros y carrascos. Entre éstos se encuentran otras muchas especies como encinas, acacias o cipreses. Las aves más comunes son, como en el resto de la ciudad, palomas, gorriones y urracas. Otras especies que se ven habitualmente son la abubilla, el pico picapinos o el petirrojo.
  • El Parque de Enrique Tierno Galván: ubicado en el distrito de Arganzuela, posee una superficie de 45 ha y se encuentra situado el sur de la antigua estación de ferrocarril de Delicias, ahora Museo del Ferrocarril y que posee una bella estampa de la época. La zona en la que se encuentra enclavado el parque es conocida como el «Cerro de la Plata».
  • El Parque Lineal del Manzanares: que discurre paralelo al río Manzanares entre los distritos de UseraVillaverde y Villa de Vallecas. Posee una superficie de 530 ha, y es conocido por su gran importancia ecológica, histórica y cultural. En él se han encontrado importantes restos geopaleontológicos como son las Terrazas del Manzanares.
  • El Parque Félix Rodríguez de la Fuente: pequeño parque de 1,55 ha. situado en el norte de la ciudad e inaugurado en 1980 en reconocimiento del célebre naturalista.
  • El Parque Juan Pablo II: ubicado en el sur del distrito de Hortaleza. Posee una superficie de unas 10 ha.
  • El Parque Norte: ubicado en el barrio de La Paz, en el distrito de Fuencarral-El Pardo.

Geografía




Andalucía

Historia

La historia de Andalucía, como región primero castellana y luego española, comenzó en el siglo XIII, con la conquista de los reinos de CórdobaSevilla y Jaén, continuado con la toma del Reino de Granada en el siglo XV, y culminado en lo sustancial con la división territorial de España de 1833 y la constitución de Andalucía como comunidad autónoma de España, tras el referéndum sobre la iniciativa del proceso autonómico de Andalucía de 1980. No obstante también es relevante exponer brevemente la historia anterior del territorio actualmente integrado en dicha región.
La posición geoestratégica de Andalucía en el extremo sur de Europa, entre ésta y África, entre el océano Atlántico y el mar Mediterráneo, así como sus riquezas minerales y agrícolas y su gran extensión superficial de 87.268 km² (mayor que muchos de los países europeos), forman una conjunción de factores que hicieron de Andalucía un foco de atracción de otras civilizaciones ya desde el inicio de la Edad de los Metales.42
De hecho, su situación geográfica como nexo entre África y Europa, hace que algunas teorías apunten a que los primeros homínidos europeos, previo paso del Estrecho de Gibraltar, se ubicaron en el territorio andaluz. Las primeras culturas desarrolladas en Andalucía (Los MillaresEl Argar y Tartessos), tuvieron un claro matiz orientalizante, debido a que pueblos del Mediterráneo oriental se asentaron en las costas andaluzas en busca de minerales y dejaron su influjo civilizador. El proceso de paso de la prehistoria a la historia, conocido como protohistoria, estuvo ligado a la influencia de estos pueblos, principalmente griegos y fenicios, amplio momento histórico en el que se fundó Cádiz, la ciudad más antigua de Europa occidental, seguida en antigüedad por otra ciudad andaluza: Málaga.43

Vista parcial del foro de las ruinas de Baelo Claudia.
Andalucía quedó incorporada plenamente a la civilización occidental con la conquista y romanización de la provincia Bética. Ésta tuvo gran importancia económica y política en el Imperio, al que aportó numerosos magistrados y senadores, además de las figuras sobresalientes de los emperadores Trajano y Adriano.
Las invasiones germánicas de vándalos y posteriormente de visigodos no hicieron desaparecer el papel cultural y político de la Bética y durante los siglos V y VI los terratenientes beticorromanos mantuvieron prácticamente una independencia con respecto a Toledo. En este período destacaron figuras como San Isidoro de Sevilla o San Hermenegildo.
En el 711 se produjo una importante ruptura cultural con la conquista musulmana de la península ibérica. El territorio andaluz fue el principal centro político de los distintos estados musulmanes de Al-Ándalus, siendo Córdoba la capital y uno de los principales centros culturales y económicos del mundo por aquel entonces. Este período de florecimiento culminó con el Califato Omeya de Córdoba, donde destacaron figuras como Abderramán III o Alhakén II. Ya en el siglo X se produjo un período de grave crisis que fue aprovechado por los reinos cristianos del norte peninsular para avanzar en sus conquistas y por los distintos imperios norteafricanos que se fueron sucediendo -Almorávides y Almohades- que ejercieron su influencia en al-Ándalus y también establecieron sus centros de poder en la península en Granada y Sevilla, respectivamente. Entre estos periodos de centralización de poder, su produjo la fragmentación política del territorio peninsular, que quedó dividido en primeros, segundos y terceros reinos de taifas. Entre estos últimos, el Reino nazarí de Granada tuvo un papel histórico y emblemático fundamental.
La Corona de Castilla fue conquistando paulatinamente los territorios del sur peninsular. Fernando III personalizó la conquista de todo el valle del Guadalquivir en el siglo XIII. El territorio andaluz quedó dividido en una parte cristiana y otra musulmana hasta que en 1492 la conquista de la Península finalizó con la toma de Granada y la desaparición del reino homónimo.
En el siglo XVI, es cuando Andalucía explotó más su posición geográfica, ya que centralizó el comercio con el Nuevo Mundo, a través de la Casa de Contratación de Indias con sede primero en Sevilla, que llegó a ser la ciudad más poblada del Imperio español, y dos siglos más tarde en Cádiz hasta su desaparición en ese mismo siglo. Tras la llegada de Cristóbal Colón a América, Andalucía tuvo un papel fundamental en su descubrimiento y colonización. Sin embargo no existió un verdadero desarrollo económico de Andalucía debido a las numerosas empresas de la Corona en Europa. El desgaste social y económico se generalizó en el siglo XVII y culminó con la conjuración de la nobleza andaluza contra el gobierno del Conde-Duque de Olivares en 1641.
Las reformas borbónicas del siglo XVIII no remediaron que España en general y Andalucía en particular se fueran perdiendo peso político y económico en el contexto europeo y mundial. Asimismo la pérdida de las colonias españolas de Ultramar irán sacando a Andalucía de los circuitos económicos mercantilistas.
Esta situación mejoró durante el siglo siguiente ya que la industria andaluza tuvo un importante peso en la economía española durante el siglo XIX. En 1856, Andalucía era la segunda región española en cuanto a grado de industrialización. Un siglo más tarde estaba ya prácticamente a la cola, con un índice de industrialización inferior al 50 por 100 del nivel medio español. Mientras que entre 1856 y 1900 Andalucía tenía un índice de industrialización superior a la media nacional en las ramas de alimentación, metalurgia, química y cerámica, a partir de 1915 esta supremacía se redujo a las ramas de alimentación y química.44
Tras ese siglo expansivo, durante la gran parte siglo XX y comienzos del siglo XXI, Andalucía, y a pesar que se constituye en comunidad autónoma en 1981, no consigue igualar sus índices de desarrollo al resto del España, siendo la región con mayor paro de toda la UE y menor renta per cápita del país.

Clima
Andalucía se encuadra en su totalidad dentro del dominio climático mediterráneo, caracterizado por el predominio de las altas presiones estivales –anticiclón de las Azores–, que traen como consecuencia la típica sequía estival, rota en ocasiones con precipitaciones torrenciales, y temperaturas tórridas. En invierno, los anticiclones tropicales se desplazan hacia el sur y permiten que el frente polar penetre en el territorio andaluz. La inestabilidad se acrecienta y las precipitaciones se concentran en los períodos de otoño, invierno y primavera. Las temperaturas son muy suaves.20
No obstante, existe una gran diversidad de tipos climáticos en las diferentes zonas de Andalucía,21 originando una gran riqueza y contrastes paisajísticos que son acrecentados por la disposición de los orógenos y su situación entre dos masas de agua de características muy diferentes.
Las precipitaciones disminuyen de oeste a este, siendo el punto más lluvioso la Sierra de Grazalema (con el máximo histórico anual de precipitaciones registrado en toda la Península Ibérica y España, en el año 1963: 4.346 mm)22 y el menos lluvioso de Europa continental (Cabo de Gata, 117 mm anuales). La "Andalucía húmeda" coincide con los puntos más altos de la comunidad, sobresaliendo especialmente el área de la Serranía de Ronda y la Sierra de Grazalema. El valle de Guadalquivir presenta pluviometría media. En la provincia de Almería se encuentra el desierto de Tabernas, el único desierto de Europa. Los días de lluvia al año son alrededor de 75, descendiendo hasta 50 en las zonas más áridas. Así, en gran parte de Andalucía se superan los 300 días de sol al año.
La temperatura media anual de Andalucía es superior a 16 °C, con valores urbanos que oscilan entre los 18,5 °C de Málaga y los 15,1 °C en Baeza.23 En gran parte del valle del Guadalquivir y de la costa mediterránea, la media se sitúa en torno a 18º. El mes más frío es enero (6,4 °C de media en Granada) y los más calurosos julio o agosto (28,5 °C de media), siendo Córdoba la capital más calurosa seguida de Sevilla.
En el Valle del Guadalquivir se registran las temperaturas más altas de España, de la península y de Europa con un máximo histórico de 46,6 °C en Córdoba y Sevillasegún la AEMET.)24 Aunque hay datos de anteriores récords, son muy dudosos por haberse medido con instrumentos inadecuados. Las Sierras de Granada y Jaén son las que registran las temperaturas más bajas de todo el sur de la península Ibérica. En la ola de frío de enero de 2005 se alcanzaron -21 °C en Santiago de la Espada(Jaén) y -18 °C en Pradollano (Granada). Sierra Nevada tiene la temperatura media anual más baja del sur peninsular (3,9 °C en Pradollano) y sus cumbres permanecen nevadas la mayor parte del año.

Cultura

Cultura andaluza:


En el mapa pueden verse a grandes rasgos las zonas de Andalucía ceceantes, seseantes y distinguidoras.

En Andalucía se habla mayoritariamente el dialecto andaluz o modalidad lingüística andaluza, una forma de hablar el castellano. El habla andaluza es de gran riqueza y variedad. Conserva muchas palabras árabes y de otras lenguas. No está unificado y presenta una gran diversidad interna de rasgos característicos, que no tienen una distribución geográfica homogénea.151 152 Las isoglosasque marcan los límites entre los fenómenos lingüísticos característicos del andaluz, se solapan formando un entramado de fronteras divergentes que no permiten establecer límites claros entre ellos, y que hacen del andaluz una unidad dialectal variada.153

Mitología y religión[editar]


Paso de palio de la virgen María Santísima del Amor de San Fernando (Cádiz).
La tierra que hoy conocemos como Andalucía fue escenario de algunos mitos, que varias culturas de la cuenca mediterránea tuvieron en común a lo largo de la historia. Con la colonización fenicia se extendió el culto a Baal y Melkart, que perduró en época romana bajo el nombre de Hércules, fundador mítico de las ciudades de Cádiz y Sevilla, entre otras. Testimonio de la importancia que la adoración a Hércules tuvo en tierras andaluzas fue el célebre Templo de Hércules Gaditano, en el que estaban representados sus doce trabajos, el décimo de los cuales se sitúa tradicionalmente en la actual Andalucía. Se trata del robo de los bueyes de Gerión, personaje que suele considerarse uno de los reyes míticos de Tartessos. Las columnas de Hércules, identificadas mayoritariamente con Calpe y con Abila se han considerado tradicionalmente un monumento o recuerdo de esta hazaña de Hércules. Asimismo la vía romana que unía Gades con Roma recibía el sobrenombre de Vía Heraclea, por suponerse que fue el camino de vuelta de Hércules tras el robo del rebaño de bueyes de Gerión. Actualmente el escudo de Andalucía muestra la figura de Hércules entre dos leones.
La religión mayoritaria en Andalucía es la católica, al igual que en el resto de España. La principal característica de la religiosidad popular es su tradicional devoción a la Virgen María, que hace que Andalucía se conozca como «la tierra de María Santísima».154Otro aspecto fundamental son las procesiones de Semana Santa en las que se reúnen miles de nazarenos y se cantan saetas, también son importantes las romerías, como la de la Virgen de la Cabeza, la Romería del Rocío y la romería de la Virgen de Araceli de Lucena, Córdoba. A San Juan de Ávila se le conoce como el Apóstol de Andalucía y Doctor de la Iglesia Universal.

Tauromaquia[editar]

La importancia de la tauromaquia en Andalucía data desde los siglos XV y XVI, período en que la región encabezó la crianza del toro de lidia de casta andaluza. En la actualidad es una de las comunidades autónomas con mayor protagonismo taurino de España contando con 227 fincas de ganado que ocupan una extensión de 146.917 hectáreas.155 En el año 2000, la comunidad andaluza celebró 1.139 espectáculos taurinos a lo largo de 100 plazas de toros que contiene la región.155 La Junta de Andalucía, cuenta con un programa llamado Rutas de Andalucía taurina.

Festejos[editar]

Arte y costumbre popular tienen un escenario de encuentro en las famosas ferias andaluzas. Entre las más famosas están la feria de Abril de Sevilla –extendida a Madrid y Barcelona por el gran número de inmigrantes andaluces–, la Feria del Caballo de Jerez, la Feria de Agosto en Málaga, el Corpus Christi en Granada, la Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba, las Fiestas Colombinas de Huelva, la Feria de la Virgen del Mar de Almería o la Feria de San Lucas de Jaén, entre otras muchas. Los festejos de índole religioso tienen una honda tradición andaluza y un gran fervor popular. Destacan la celebración de la Semana Santa en las distintas localidades, la Romería de El Rocío en la pequeña localidad almonteña del Rocío –llega a tener un millón de visitantes durante la romería– o la Romería de Nuestra Señora de la Cabeza de Andújar en el mes de abril.
Otros festejos de gran tradición y proyección son los carnavales de Cádiz, las Cruces de Mayo de Córdoba (también habría que nombrar las de Granada) que se mezclan con el concurso de patios cordobeses.

Gastronomía andaluza[editar]


Plato de salmorejo servido generalmente con unos tropezones(huevo cocido y jamón serrano picados).
La gastronomía tradicional de Andalucía es muy variada. Aunque se aprecian diferencias entre la cocina de la zona litoral y la del interior, forma parte de la dieta mediterránea, basada en el aceite de oliva, los cereales, las legumbres, la verdura, el pescado, los frutos secos y la carne; además de una gran tradición en el consumo de vino.156
El pescaíto frito y el marisco están muy extendidos por la zona litoral y por el interior bajo su influencia. Destacando el atún rojo en las zonas almadraberas del Golfo de Cádiz, el langostino de Sanlúcar, la gamba blanca de Huelva y en Málaga los boquerones y chanquetes malagueños, este último tiene prohibida su captura debido a la utilización de artes tupidas que atrapan ejemplares inmaduros de otras especies.157
El jamón curado se produce en las zonas serranas de Sierra Morena y Sierra Nevada, como el jamón de la Sierra de Huelvael de Los Pedrochesel de Trevélez. Las tres son denominaciones de origen y tienen una contrastada calidad. En el caso de los jamones de Huelva y de los Pedroches, son de cerdo ibérico y el caso de Trevélez es de cerdo blanco, sin embargo su curado en el microclima de la cara norte de Sierra Nevada le proporciona una calidad excepcional. Asimismo el plato alpujarreño destaca como una de las especialidades serranas más conocidas.
La repostería muestra gran influencia de la cocina andalusí con el uso de almendras y de miel, siendo muy conocidos los dulces navideños elaborados en los conventos de clausura femeninos: los mantecadospolvoronespestiñosalfajoresyemas, así como los churros o tejeringos, las bizcotelas merengadas y los amarguillos.
En cuanto a los platos elaborados a base de cereales, en Andalucía Oriental están muy extendidas las migas de harina, más próximas a las gachas manchegas que a las migas propiamente dichas. En Andalucía Occidental, sin embargo, son las poleás las que ocupan su lugar.
Las hortalizas son la base de platos como la alboronía y la pipirrana o piriñaca. Especialmente características las sopas frías y calientes elaboradas a base de aceite, vinagre, ajo, pan, tomate y pimiento, como el gazpacho, el salmorejo, la porra antequerana, el ajo caliente, la sopa campera o, prescindiendo del tomate y empleando almendras –ajoblanco–.158
En la gastronomía andaluza el vino tiene un lugar privilegiado en la mesa. El cultivo de la vid y la elaboración de vino ha gozado de gran prestigio y fama en todo el mundo. Tradicionalmente, los vinos más característicos han sido los generosos y los dulces, elaborados mediante procesos de criaderas y soleras. Son generosos en alcohol pero también delicados. Su enorme diversidad, dentro de un estilo propio, es una de las características actuales en su producción: finos y manzanillas, amontillados, olorosos, palo cortado, dulces y moscateles, entre otros.159 160
La mayoría de los vinos de Andalucía están amparados por alguna de las seis denominaciones de origenJerez-Xérès-SherryCondado de HuelvaManzanilla-Sanlúcar de BarramedaMálagaMontilla-Moriles y Sierras de Málaga. También existen otros vinos históricos no amparados bajo denominación de origen o indicación geográfica alguna, como son la Tintilla de Rota, el Pajarete, el Moscatel de Chipiona o el Mosto de Umbrete.

Alicatado de la Alhambra.
Asimismo en Andalucía es importante la producción de vinagres y aguardientes, algunos de ellos con denominación de origen propia, como el Vinagre de Jerez, el Brandy de Jerez y el Anís de Rute.161

Otras artes y costumbres[editar]

En la vestimenta tradicional de Andalucía del siglo XVIII tuvo una gran influencia la corriente del majismo –dentro del casticismo– gracias al prototipo del majo y la maja asociados a una indumentaria particular, junto con el bandolero andaluz y el atuendo de las mujeres gitanas.
El Museo de Artes y Costumbres Populares de Sevilla recoge gran parte de la historia de la indumentaria andaluza, destacando los distintos tipos de sombrero como el cordobés, el calañés, el de catite o el pavero, así como el traje corto o el de flamenca.
En la artesanía andaluza tienen una gran tradición la azulejería y alicatado, el cordobán, la jarapa, la taracea, la cerámica –Jaén, Granada y Almería–, los encajes de Granada y Huelva, los bordados del Andévalo, la artesanía del hierro, los trabajos en madera o la cestería de mimbre, en muchos casos herencia del largo período de poder musulmán en el territorio andaluz.
El arte ecuestre andaluz, institucionalizado en la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre localizada en Jerez de la Frontera ha adquirido un gran prestigio en el exterior gracias a la belleza plástica del caballo andaluz manifestada en espectáculos artísticos de gran acogida: Cómo bailan los caballos andaluces.

Geografía


Galicia

Historia

Edad Moderna:
Tras la unificación de los reinos peninsulares en la Monarquía Hispánica, el órgano de gobierno del reino de Galicia fue la Junta do Reyno, creada en 1528. Hasta su disolución, este órgano constituyó la expresión política del reino, si bien su existencia fue poco significativa durante todo el Antiguo Régimen. Durante este periodo fue una constante la reivindicación del voto en las Cortes de Castilla, pues el Reino de Galicia estaba representado en ella por la ciudad de Zamora.

Basílica de Santa María la Mayor, en Pontevedra capital.
A nivel socioeconómico, la estabilidad política y el descabezamiento de la nobleza dan lugar a tres rasgos propios de este periodo como son la prosperidad de los fidalgos (que viven en los pazos del cobro de los foros a los campesinos), el auge de los monasterios, y una expansión demográfica sin precedentes, apoyada en el cultivo del maíz y la patata procedentes de América.
El crecimiento económico se vio no obstante interrumpido en algunos períodos, como ocurrió con la guerra anglo-española(1585-1604, con episodios como la Batalla de Rande o el asedio de Coruña), o la guerra con Portugal (1640-1688).
En el ámbito cultural, la creación de la Universidad de Santiago (1495) y el esplendor artístico del barroco gallego en arquitectura y escultura son también dos hitos de este período. En contraste, a partir de la escriturización normativa en castellano comenzada tiempo atrás por Alfonso X[cita requerida] el gallego como lengua comenzó una decadencia acelerada dentro del proceso de uniformización de España, pasando por los llamados séculos escuros («siglos oscuros»), en los que la supervivencia del idioma fue sólo oral.

Clima
En general, Galicia tiene un clima suave de influencia oceánica. Aun así, la irregular orografía tiene como consecuencia la existencia de múltiples microclimas, con fuertes variaciones en áreas con poco más de 200 km².
A grandes trazos, se pueden distinguir las siguientes zonas:
El territorio gallego tiene una temperatura media anual ponderada de 13,3 °C.62 Durante el invierno la temperatura media alcanza los 8,5 °C,62 en la primavera llega a los 15 °C,62 en el verano a los 19 °C y durante el otoño a los 11 °C.62 Es, por lo tanto, en el primer tercio del año (meses de enero a marzo) cuando se dan los valores más bajos de temperatura para la mayor parte de Galicia. Es en la zona atlántica de Galicia –provincias de La Coruña y Pontevedra– donde se registran las temperaturas medias anuales más elevadas, superando ligeramente los 14 °C y siendo de 1 a 2 °C más altas que las de Lugo y Orense, respectivamente. Los valores medios normalizados van desde mínimos por debajo de los 6 °C en las montañas de las sierras orientales y sudorientales (Los Ancares y O Eixo), hasta máximos superiores a los 15 °C en las áreas costeras a baja altura, especialmente en las Rías Bajas. La distribución espacial de las temperaturas presenta una variación costa-interior, relacionada con la presencia del océano Atlántico -que tiene un efecto de regulador térmico en las zonas costeras e incluso en zonas más interiores-, y una variación norte-sur, en relación con el balance anual entre las componentes climáticas temperada y subtropical. En conjunto, marcan un efecto diagonal NW-SE de disminución de la temperatura, es decir, se podría trazar una línea desde Tuy hasta Ribadeo que se diferenciaría de las zonas principales climáticas en Galicia, una con temperaturas más suaves (la costa) y otra con temperaturas más continentales (el interior).

Cultura
Literatura
Las primeras manifestaciones literarias en galaico-portugués datan de la Edad Media, al igual que sucede con la mayor parte de las lenguas romances. De la tradición literaria de esta época, conocida como lírica galaico-portuguesa y recogida en varios cancioneiros, cabe destacar a los siguientes poetas: Bernardo de Bonaval, Airas Nunes, Pedro da Ponte, Pero Amigo, Martín Codax, y el rey portugués Don Dinis. El uso literario del gallegoportugués no se limitó al oeste de la Península, sino que fue también ampliamente cultivado en los reinos de Castilla y de León. El rey Alfonso X el Sabio, de Castilla, compuso sus Cantigas de Santa María y varias cantigas de Escarnio e Maldizer en galaicoportugués.
Tras esta etapa medieval, tuvo lugar un período de tres siglos -conocidos como séculos escuros o siglos oscuros- en los que se produjo un abandono casi total del gallego como lengua literaria. Con el Rexurdimento, desde comienzos del siglo XIX, y coincidiendo con la corriente cultural del romanticismo y una toma de conciencia nacional, la literatura en gallego volvió a cultivarse surgiendo nombres fundamentales como Rosalía de CastroEduardo PondalCurros Enríquez o Manuel Murguía.
Ya en el siglo XX, antes de la Guerra Civil tienen especial importancia grupos de intelectuales como la Xeración Nós y las Irmandades da Fala, en los que se encuentran escritores como Vicente RiscoRamón Cabanillas y Castelao. Se pueden acotar, luego, dos períodos más que coincidirían, aproximadamente, uno con el franquismo y el otro con el período que llega hasta la actualidad, desde el advenimiento de la democracia en España. Autores de fama de la literatura gallega contemporánea son Xosé Luís Méndez FerrínManuel RivasSuso de Toro o Carlos Casares.


En cuanto a la literatura realizada por autores gallegos en lengua castellana, existen varias figuras de gran talla. Así, uno de los autores clave de la literatura española del siglo XX es el gallego Ramón María del Valle-Inclán. Fue un dramaturgo, poeta y novelista español, que formó parte de la corriente literaria denominada modernismoen España y se encuentra próximo, en sus últimas obras, a la denominada generación del 98. Se le considera padre de la corriente literaria del "esperpento". Por otra parte, Camilo José Cela fue académico de la Real Academia Española durante 45 años y galardonado, entre otros, con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 1987, el Premio Nobel de Literatura en 1989, y el Premio Cervantes en 1995. Por sus méritos literarios, en 1996 el rey Juan Carlos I le otorgó el Marquesado de Iria Flavia, creado ex profeso. Entre sus obras destacan La familia de Pascual Duarte o La colmena.

Otra figura notable de la literatura española procedente de Galicia fue Emilia Pardo Bazán. Perteneciente a una familia noble gallega, fue una novelista, periodista, ensayista y crítica literaria española introductora del naturalismo en España. Su obra más reconocida es Los pazos de Ulloa. Se trata, dentro del realismo literario español, de la novela que mejor ejemplifica la corriente naturalista, al reflejar la aceptación de las teorías positivistas aplicadas a la literatura por el escritor francés y padre del naturalismo Émile Zola.
Otra mujer gallega dentro de los grandes nombres de la literatura española es Concepción Arenal, importante escritora realista vinculada al pionero movimiento feminista de finales del siglo XIX.
Destaca también el diplomático, escritor, historiador y pacifista español Salvador de Madariaga. Durante la Segunda República Española fue ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes, y fue uno de los cofundadores, en 1949, del Colegio de Europa. Además de su importante labor de publicista, publicó notables ensayos sobre la Historia de España y su papel en el mundo.
Ramón Menéndez Pidal fue un filólogo, historiador, folclorista y medievalista español. Creador de la escuela filológica española, fue un miembro erudito de la Generación del 98.
Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro fue un ensayista y polígrafo que, junto con el valenciano Gregorio Mayans constituye la figura más destacada de la primera Ilustración española.
Geografía

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